Publica Tu Cuento: Hasta donde mis pies me lleven

Nombre*:Nuria de Espinosa
Web Site (Opcional):https://escritoranuriadeespinosa.blogspot.com
Género*:Romántico
Título*:Hasta donde mis pies me lleven
Cuento*:La vida, pesaba sobre mi espalda como una enorme roca que no llega a la cumbre de la gran montaña del monte Sinai. Ausente, no escuchaba tu voz, perdido en la lejanía de las calles vacías. Distante, me regocijaba en el arrullo efímero que causa el vuelo de las mariposas y el humo de las chimeneas.

Te recuerdo con dolor, como si hubieras muerto, pero fue tu silencio quien confirmó lo que más temía. Eres como una estrella en algún recoveco del infinito cosmos. La luna con su precioso encanto fue testigo sin alma que presenció el comienzo de mi viaje hacia un lugar desconocido; hasta donde mis pies me lleven destrozados por la tierra y el calor.

Qué larga distancia llevaba en mi cuerpo sudoroso. Agotado, anduve por senderos cuya temperatura ascendia a más de 45°, pero la humedad lo superaba con creces. Poco a poco creí haberte olvidado. Apagué el fuego y dejé las cenizas que intentaban llevarme a viajar por veredas portuarias para navegar hacia ti y percibir tu perfume. Caminé por orillas de playas, riberas de ríos y crucé riachuelos en plena oscuridad.

Hoy, llega el largo invierno y las hojas cobrizas junto al frío gélido son difíciles de soportar. Cansado, las arrugas de mi piel muestran el recorrido doloroso que pesa en mi cuerpo. Y después de todo este tiempo y de haber intentado no pensar en tu rostro; descubro, que sigues en mi mente, en esta fría noche que las estrellas brillan y la luna llena sonríe tristona; y ahora, justo ahora, no deseo continuar caminando.

Observo desde la cima de las montañas las luces del pueblo que se ilumina ante mí; y buscaré un rincón o establo, donde pueda terminar en paz esta vida incauta que destrozó mi corazón y quemó mi alma. Solo queda irme en silencio y esperar que la guadaña de la muerte perenne no tarde demasiado y por fin, descanse en paz.
Términos y Condiciones*:Acepto los Términos y Condiciones


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Publica Tu Cuento: MI DIARIO: EL LIBRO DE HOJAS DORADAS.

Nombre*:LUZ MARINA MENDEZ CARRILLO
Web Site (Opcional):https://mendezluzma.blogspot.com/2022/03/mi-diario-el-libro-de-hojas-doradas_25.html?spref=fb&fbclid=IwAR1l7kV7mz2RcYZRweNi7f6sbHAxJwtazZBcmd3Q2xxe3x_7nEm_eU9CJJ0
Género*:Fantástio
Título*:MI DIARIO: EL LIBRO DE HOJAS DORADAS.
Cuento*:Caminó bajo el amparo de la luna llena. Las imágenes proyectadas por el fulgor del satélite, hacían ver el sendero tenebroso. Suave brisa acariciaba sus mejillas, y su kimono de satén, resaltaba su inmensa belleza.

Quiso viajar ¡Cansada estaba!

¡Algo hay que inyectar a la mente para que la lucidez florezca, o la locura en su inmenso frenesí, permanezca incólume!

El arrebato llegó. ¡Silente y cristalino! Cual fuente sacra que aquella noche bañó su rostro. Solo ella, manejaba el vaivén de su espíritu y la placidez de su alma. Empacó maletas llevando lo indispensable. Que a todas luces; cupo en su diminuto sujetador de rosas y azucenas. Lo demás, en su corazón latía.

Perros y lobos aullaban presagiando un peligro eventual. Apresuró el paso. La libélula dorada en su aletear proyectaba en el epicentro del sendero, halos de luz. Se detuvo en la ladera del gran árbol. Espero un instante que se hizo eternidad. De pronto, este abrió sus grandes fauces, atrayéndola con fuerza al centro de su cepa. Descendió presurosa por las escalinatas de cristal, hasta encontrar la entrada del templo sagrado. Pulsó con delicadeza el hilo conductor, y ante sus ojos, la entrada se hizo visible. Un gran libro de hojas doradas y escritura interlineada, quedó entre sus blancas manos. Sus verdes pupilas se hicieron lunas, e ipso facto: pasado, presente y futuro se hizo evidente.

Publica Tu Cuento: Las almas rotas

Nombre*:Pat Columba
Web Site (Opcional):
Género*:Microrrelato
Título*:Las almas rotas
Cuento*:Los perros y su entrañable forma de reparar almas rotas. Así los definía Zelma.
Burton había llegado a su vida, o mejor dicho ella a la suya, cuando tenía su alma rota. Y sí algunas veces las personas deambulan con sus penas y viven.
Él extremadamente cariñoso, dispuesto a reparar daños ajenos. El amor generoso que emiten es inagotable. Tan así, que aman a pesar de no ser correspondidos. Ellos son el amor.
Burton tenía su familia constituida, siempre fue amado. Pero la vida le dió un nuevo desafío. Zelma.
Su misión anterior fue acompañar a su otro humano, que también tenía su alma rota. Acompañó y reparó.
La familia de Zelma recuerda con risas nostálgicas, cuando el entonces cachorro, escondió un zapato bajo la almohada de su humano . Le sacaba sonrisas entre paredes frías y taciturnas.
Pero Burton tuvo varias vidas, creció, compartió nuevos vínculos y se fueron acompañando con Zelma.
Reconocerse con el otro, fue maravilloso! Construían rutinas juntos. Hasta amigos humanos. Zelma y los vínculos no eran lo que mejor se le daba. Pero si, Burton lo logró.
Era su tiempo, y ahora había que repararlo a él. Darle la vida del afuera. Esa que tanto añoraba. Reconocerse con los otros y sus múltiples formas de comunicarse con el ambiente. Ella lo admiraba.
Lo miraba y lo admiraba, un profundo amor.
Zelma inició una búsqueda, informarse acerca de cómo darle la vida que merecía. Para ella, él era su familia. Quizás también cometió errores. Pero siempre los justificaba, en nombre de su amor y gratitud hacía él. Su querido y amado Burton.
El Burton de esa familia que lo sigue amando. Pero que lo dejó encargado de un alma rota que lo necesitaba.
Siguen juntos.
Se irán al Mar
Amar.

IG: @unrelatocorto

Publica Tu Cuento: LA TIENDA DE LA COLONIA SANTA MARTHA

Nombre*:CARLOS ALBERTO
Web Site (Opcional):
Género*:Terror
Título*:LA TIENDA DE LA COLONIA SANTA MARTHA
Cuento*:El chofer de un taxi no podía asir el volante por lo caliente que estaba debido al sol abrasador que asediaba a la ciudad. De pronto le sobrecogió una pesada tristeza, su mirada volvióse perdida, su cabeza comenzó a convulsionar lentamente, y sus dedos se retorcían…
Su celular sonó, y al instante todos los síntomas desaparecieron. Pestañó copiosamente, miró a su alrededor para saber qué había sucedido. Dirigió su mano al encendido, y después de varios intentos fallidos se percató que todo estaba oscuro. Era de noche ya.
–Pero ¿cuánto tiempo ha pasado? –preguntábase dentro de sí–
¿Dónde estoy? ¿qué ha pasado?
Finalmente encendió el motor y comenzó a circular por una calle muy oscura. Después de quinientos metros lo detuvo un semáforo con la luz en rojo.
Casas viejas con las luces apagadas veía a su alrededor, no había ninguna persona ni ningún animal. Cogió su celular para saber la hora, pero descubrió que la batería estaba descargada. El calor era insoportable; el sudor comenzaba a mojar sus prendas, y se secaba la frente con las mangas de su playera. Desesperado, cerró sus ojos para relajarse tratando de calmar los latidos de su corazón, controlando su respiración.
Dio un manotazo a su moreno y velludo antebrazo; el cadáver aplastado de un zancudo quedó tatuado. Mientras trataba de quitarse el asqueroso insecto, una amargura llenó su corazón al recordar cómo su primo letal lo enfermó gravemente de Dengue, y después de ese momento su cuerpo reaccionaba con un espasmo cada vez que oía a su alrededor cualquier zumbido.
Un miedo le invadió, y es que no se escuchaba ningún ruido.
El semáforo permanecía con la luz en rojo, pero después de observar con precaución a ambos lados de la acera, decidió pasárselo.
El calor y el miedo lo dejaban con la boca seca, y después de transitar por varias cuadras vislumbró una casa con la luz encendida. En la pared colgaba una lámina doblada con un anuncio de Coca Cola.

Publica Tu Cuento: Quiebre

Nombre*:Silvia Gabriela Vázquez
Web Site (Opcional):https://www.linkedin.com/in/licsilviagabrielavazquez/
Género*:Poesía
Título*:Quiebre
Cuento*:La insensatez estrena
su dramática obra
en el teatro del mundo.

¡Qué silencio profundo!
cada palabra sobra
si no explica la pena.

Con la música oscura
de una orquesta que llora
y un público que implora
el fin de la locura...
un bailarín se quiebra.

Su agobiado claqué,
pregunta para qué
puede servir la guerra.

Y no le aterra actuar
sino quedar callado,
como quien ha aceptado
la destrucción del hombre.

Nadie pregunta el nombre
de la bala que hiere
(-¿es ucraniana? ¿es rusa?)…

porque de todos modos
-y cualquiera lo infiere-
esta tragedia cruza
la humanidad de todos.

@gabrielavazquezok