Publica Tu Cuento: La viuda negra

Nombre*:Itala Abiantun
Web Site (Opcional):
Género*:Microrrelato
Título*:La viuda negra
Cuento*:Era nuestra segunda cita, me contabas tus sueños y metas, incluso tus secretos, el problema fue cuando
me preguntaste por los míos, me toco sonreir y contarte alguna que otra mentirita porque si te decía la verdad, te ibas a espantar y tu eras mi siguiente víctima.
Términos y Condiciones*:Acepto los Términos y Condiciones


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Publica Tu Cuento: La viuda negra

Nombre*:Itala Abiantun
Web Site (Opcional):https://www.instagram.com/italabiantun?igsh=YTdjMzE3MG9raHBr
Género*:Microrrelato
Título*:La viuda negra
Cuento*:Era nuestra segunda cita, me contabas tus sueños y metas, incluso tus secretos, el problema fue cuando
me preguntaste por los míos, me toco sonreir y contarte alguna que otra mentirita porque si te decía la verdad, te ibas a espantar y tu eras mi siguiente víctima.
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Publica Tu Cuento: La princesa y la soledad sin identidad

Nombre*:Taty
Web Site (Opcional):
Género*:Infantil
Título*:La princesa y la soledad sin identidad
Cuento*:En un pueblo muy lejano, dentro
de un bosque, había una princesa
solitaria. Ella vivía en un hermoso
castillo, pero este estaba vacío.
Cada noche, la princesa lloraba,
esperando que alguien la
acompañara y la liberara de su
soledad. Pasaron muchos años y
nadie llegaba.
Un día, un gato noble y curioso pasó por allí
y, al ver a la princesa, le preguntó: —
Princesa, ¿por qué estás sola en un castillo
tan grande? La princesa respondió
tristemente: —No lo sé.
El gato noble, conmovido por su tristeza,
decidió quedarse para hacerle compañía.
Gato noble cuidaba de la princesa y jugaba
con ella, pero la mas importante, es que
llenaba su soledad. Poco a poco, la
princesa comenzó a recuperar la felicidad;
al fin, se estaba liberando de la soledad.
Pero un día, el gato, apesadumbrado, se acercó a ella y
le dijo:
—Princesa, me tengo que ir...
La princesa, sin decir nada pero con una expresión de
desdicha, regresó a sus aposentos al instante de
escucharlo.

Publica Tu Cuento: El Camino de Pureche

Nombre*:Carlos Alberto
Web Site (Opcional):
Género*:Suspenso
Título*:El Camino de Pureche
Cuento*:
Un día último de diciembre, en la central de autobuses de Monterrey, se encontraba Luis esperando que llegara el camión número doscientos treinta con destino a Puebla. Era el último recorrido del día, que salía a las 9:30 de la noche. Sólo estaban inscritas 6 personas, según el programa.
Los empleados de la central estaban ansiosos por concluir sus turnos de trabajo, para retirarse a sus casas y festejar el fin de año con sus familias. Las cortinas metálicas chirriaban enérgicas al cerrarse de las tiendas de golosinas y snacks. Dos taxis deambulaban tristes en la entrada esperando subir alguna alma cansada.
Un tren de luces se asomaba por una gran barda pintada con propaganda política. Era el autobús número doscientos treinta, que provenía de Nuevo Laredo. Desfilaba cuidadoso por todo el patio esquivando los grandes baches del tronado asfalto. Finalmente, el camión se estacionó en el cajón correspondiente. Luis miraba ávido por toda la sala esperando que algún rezagado pasajero subiera junto con él, pero no había nadie. Un guardia lo llamó presuroso para invitarlo a introducir sus maletas por el detector de metales. Después de la revisión saludó a una fatigada edecán, quien le entregó un refresco y una bolsa de frituras. Entrando al autobús vislumbró las siluetas oscuras de los cinco pasajeros restantes del programa, que provenían de Nuevo Laredo, y que yacían sentados, algunos en parejas y otros solitarios. Luis se sentó solo en un asiento de lado de la ventanilla, a la mitad del camión. Después de comenzar a moverse el camión para partir, el regio pasajero deslizó las gruesas cortinas para contemplar por la ventana la ciudad nocturna. Observaba las calles solitarias, y muchas casas llenas de familias sonrientes, que platicaban y se abrazaban al son de la música banda y norteña, que eclipsaba los sentimientos más tristes de lo profundo de sus corazones. Pasando la caseta de cobro de la autopista a Saltillo, Luis seleccionó una película de la pantalla del respaldo del asiento contiguo. Después de veinte minutos se quedó dormido.

Publica Tu Cuento: ¿A dónde vas tan rápido?

Nombre*:Arlen Maldonado
Web Site (Opcional):https://www.instagram.com/paranoide_m?igsh=MWsyMzZ5NjVhazlqeg==
Género*:Microrrelato
Título*:¿A dónde vas tan rápido?
Cuento*:Se levantó y empezó a huír. Corrió atravesando la sala, la cocina, el salón... Al enfrentarse con frenesí al espejo del baño; notó sólo su cabello en su espalda, saltando con la misma histeria con la que se dirigía allí.